¿Saben los EEUU que España está en la OTAN?

| Luis Solana

Es llamativo que, los EEUU, convoquen a unos países del pacto OTAN (Francia, Alemania, Reino Unido, Italia ¡y Polonia! ¡Y se olviden de España!

No se puede olvidar que este verano habrá una cumbre de la OTAN ¡en España! Y ante la presente crisis de Ucrania, los EEUU se olvidan totalmente de España. El Embajador de EEUU en Madrid, algo debería explicar. Y alguien en el Gobierno de España tendría que explicar esta humillante situación para que los españoles sepamos algo de lo que pasa.

Claro que no olvido lo enrevesado de la incorporación de España al Tratado del Atlántico Norte, del  «¡OTAN, no!» (que todavía colea) hasta que un español (Javier Solana) fuera Secretario General de la Alianza.

Ahora, España sigue siendo un activo colaborador de la Alianza. Y llega un conflicto en las fronteras orientales de Europa, y ni una palabra oficial a un aliado de primera categoría como España.

¿De primera categoría? Pues sí, de primera categoría. Ante la crisis de Ucrania, España aporta la fuerza de una fragata y sus buques de apoyo, 300 soldados en los países bálticos y ofrece media docena de cazas de primer nivel para posicionarlos en Bulgaria. Por supuesto que España ha comunicado a la OTAN y a los EEUU que está dispuesta a colaborar en cualquier acción que de común acuerdo se pacte dentro de la Alianza.

¿Alguna repuesta pública? Ni una frase de agradecimiento y solidaridad. ¿Saben los EEUU que España está activamente en la OTAN? Pareciera que no. Pero resulta que la mayor base naval de los EEUU en toda Europa está en España, en Andalucía, en Rota. Hasta 14 buques de guerra de gran tonelaje se pueden atender y repostar al mismo tiempo en nuestros diques de Rota. ¿Y dónde creen los EEUU que se coordinan y dirigen todos sus aviones en zona mediterránea? Pues en Torrejón de Ardoz, un pueblo cercano a Madrid. Ahí operan aviones pero, sobre todo, se dirige desde la lejanía toda la flota aérea de los EEUU en Europa.

¿Si por mar y aire, la OTAN y los EEUU, dependen en gran medida de las instalaciones comunes en España, por qué esta distancia pública entre los EEUU y España? Tendrán que explicarlo los EEUU o los responsables OTAN o comentar algo alguna fuente militar o civil de España. Pero esta «sensación» de que los EEUU no saben que España es miembro de pleno derecho de la gran Alianza militar del Atlántico, no se puede entender.

¿No hay alguien solvente que nos explique por qué todo apunta a la original situación de España, activo miembro de la OTAN pero que en los EEUU todavía hoy no se han enterado de que está ahí? Ya con el Presidente Trump se intuía la increíble situación (Marruecos lo notó) pero ahora con el Presidente Biden todo se confirma y a muchos españoles no podemos comprender eso de que nuestros aliados no sepan (o eso parece) que somos aliados.

«Peter Pan y las guerras que no querían crecer»

| Luis Solana

Me gustaría recordaros que en 1911 Sir James M. Barrie publicó un libro titulado «Peter Pan y Wendy». Sir James fue profesor en las Universidades de San Andrés y Edimburgo y murió en 1937.

Este libro, dedicado a la infancia, se publicó en español en 1925 y tuvo enorme éxito. Hay ediciones múltiples en todo el mundo hasta nuestros días, donde empieza a llamar menos la atención de pequeños y grandes. Y el libro tiene un subtítulo que define todo: «La historia del niño que no quería crecer». Gusten lo que gusten estos comentarios y tengáis la edad que tengáis, buscad un tiempo para leer (o releer) este libro justo en estos tiempos donde ciertas cosas no quieren crecer.

Hemos visto amenazas bélicas (por ejemplo) de los EEUU a países como Irán o Corea del Norte por trabajar para disponer de bombas atómicas. Hemos presenciado demostraciones impresionantes de todo tipo de soportes para trasladar bombas a posibles blancos: cohetería, aviones etc. Hemos presenciado ensayos de modelos avanzados de la bombas atómicas iniciales. Pero no se han utilizado para la muerte masiva más que contra Japón en Hiroshima y Nagasaki. Nunca más.

Plantearse, ahora, una guerra más destructora y más internacional que la II Guerra Mundial, no lo escucho por ninguna parte. ¡ Y miren ustedes que hay retos! Pero nadie quiere ir ni tan lejos como en la II Guerra. ¿Y tirar bombas atómicas? Bueno, bueno: ese asunto sí que es bien interesante. Hemos tenido nuestro mundo dividido en dos bloques y jamás (en ningún conflicto armado) se ha utilizado la bomba. Ni se ha amenazado.

En nuestros días vuelven a existir conflictos con amenazas de tanques y aviones. Se plantean disputas de fronteras o de territorios enteros. Hay guerrillas en algunos montes y en algunas ciudades. ¿Pero hay alguna nación que amenace de verdad con la bomba atómica? Ninguna: nadie quiere hacer una guerra mayor que la II Mundial; nadie quiere crecer en ese terrible terreno.

Los políticos (y los militares) quieren modernizar sus armas y sus uniformes pero no quieren ni pensar en utilizar sus arsenales nucleares: no quieren crecer en la crueldad de la guerra.

¿Hay precedentes de retirada de algún arma de las guerras? Que yo recuerde hay una: los gases venenosos. Crearon pánico en la I Guerra Mundial y ya no se utilizaron más.

En este asunto bélico muchas gentes han debido leer a Barrie y han decidido no crecer más. Las armas nucleares de momento me parece que no se van a utilizar en los próximos conflictos.

 

El viento que se avecina en Cataluña. ¿Para bien?

| Luis Solana

Como es lógico los catalanes nacionalistas son conscientes del parón que han sufrido sus sueños. Y lo que es más importante: que los protagonistas hasta hoy están «quemados» para el mañana.

Es normal que, en política, jugar al «todo o nada» quede simplemente en «algo». Digo: en política, porque cuando ese «todo o nada» tiene algo tan distante y tan distinto como las armas, los españoles sabemos muy bien las consecuencias.

He seguido siempre muy de cerca la política catalana y siempre con interés creciente. Desde las conversaciones en Cataluña con el President Tarradellas, hasta los debates variados (y siempre interesantes) con el President Pujol, pasando por los textos inteligentes de D. Salvador de Madariaga sobre el particular en su apasionante libro «España». Hasta tener un lazo personal con Cataluña a través nada menos que de un nieto.

Que Cataluña tiene que tener un tratamiento político especial, yo no lo dudo, pero cada matiz y cada texto sobre el particular necesitan redactores-protagonistas muy inteligentes en ambas partes, porque el asunto no es, ni ha sido, ni será nada fácil (¿Y qué?).

Atento siempre a lo que nos ocurre en Cataluña, me ha parecido escuchar unos sonidos previos a algún vendaval. Os los voy a contar y luego exponéis vuestras ideas y opiniones.

En el Govern catalán ha aparecido una pieza que recomiendo seguirla muy de cerca. Tiene 58 años y ha trabajado en el mundo periodístico y ha estado entre los dirigentes de empresas petroleras muy conocidas. Estudió en la Universidad de Navarra y luego en ESADE (curioso). Hoy goza de un sólido patrimonio, que ha sabido administrar al mismo tiempo que administraba las finanzas del Grupo La Caixa y más tarde ayudaba a dirigir la Fundación La Caixa.

Lo dejo un poco en otro territorio del artículo, pero también fue actor en el Fútbol Club Barcelona con sus relaciones y negociaciones junto a J.L. Laporta. Ningún rincón de Cataluña ha pasado por alto este personaje, que viene poco a poco y sube poco a poco por la escalera de las grandes decisiones.

Pero, bueno, ¿de quién habla usted? Es verdad que estaba convencido de que todos los lectores sabían ya de quién trato aquí. Pero entiendo que mis obsesiones no tienen por qué ser contagiosas.

Hablo de señor Jaume Giró Ribas, hoy Conseller de Economía y Hacienda del Govern de la Generalitat. Viejo conocido de Junts, seguro asesor del señor Puigdemont y siempre buen conocedor del dinero y de su manejo.

Ahí tenéis la base del nuevo viento que se apunta en el horizonte catalán. Todos atentos al personaje y su entorno: no es ningún terremoto, es un viento creciente que sentiremos muy pronto en Cataluña y en España.

Con serenidad: atentos.

 

Corrigiendo a Costa: «Escuela y Despensa»; falta «Salud».

| Luis Solana

Pocos personajes tan atractivos en política y cultura como Joaquín Costa al finalizar el siglo XIX y comenzar el XX. En 1928 murió este gran español.

Su slogan favorito era ¡»Escuela y Despensa»!

Pero a ese inmenso grito, le faltó una pieza hoy tan de actualidad: ¡»Salud»!

Salir a la calle pidiendo: ¡»Escuela,Despensa y Salud»! Sería una bandera para mucho más de media España; de casi cualquier partido político.

«Escuela», lleva dentro toda la enseñanza pública que llene el conocimiento a cualer edad. Y que anime a compatriotas a la investigación: a aumentar el conocimiento de todo lo que pasa y de todo lo que nos pasa.

«Despensa», significa «Trabajo» para la inmensa mayoría de los ciudadanos; sólo Despensa sin Trabajo puede ser demandada por aquellos incapaces que necesitan ayuda solidaria o quienes tienen paréntesis de algún tipo en su vida activa. Para la inmensa mayoría, Despensa, es Trabajo.

Pero la novedad que me atrevo a añadir a la histórica demanda de Costa es el grito clave de ¡»Salud»!

Y es muy compleja esta demanda que, hoy, con las diversas pandemias, parecería obvia. Pues, no. La demanda de Salud es periódica discontinua, no es permanente como la Escuela y la Despensa. Salud se convierte en grito en momentos de seria crisis de contagios, pero es una burocracia opinable cuando la enfermedad es intermitente y estadística. Pareciera que la Saldud o su ausencia es algo normal («De algo hay que morirse») y sólo ante ataques masivos a la salud de muchos nos preocupa seriamente.

De todos estos virus que nos atacan ahora y son noticia diaria, hay que sacar una conclusión muy seria: de la Salud hay que ocuparse incluso cuando parece que la hay. Hacer hospitales cuando la mortalidad salta estadísticas, es una desgraciada frivolidad: los hospitales tienen que estar construidos para cuando la Salud flojea, no para cuando la Salud es un drama.

Fijáos en nuestro pasado cercano. Los Presupuestos Generales del Estado podían llamar la atención por cosas diversas. Un túnel muy difícil para extender el AVE, una carretera a un famoso lugar de complicado acceso,unos modernos blindados de múltiples ruedas para reforzar la máxima milita «por si acaso», y más cosas de este estilo. Pero,¿construir hospitales?, de eso poco o nada. No hacen falta. Ahora.

Y un día (seguro) hacen falta, pero no hay ni planos. Eso debe terminarse: por mucho que avance la Medicina, hay un día que algo pone la Salud del mundo globalmente en peligro. Y entonces, los hospitales llegan tarde; faltan médicos de profesión; escasea el personal de enfermería. Y todos sentimos no haber gritado ¡»Salud»! hace meses o años.

Volvamos a presionar a los poderes públicos con el grito de Joaquín Costa ampliado: ¡»Escuela,Despensa y Salud»!