«Salud, dinero y amor»

| Luis Solana

Hace unos cuentos años esta era una cancioncilla pegadiza y muy popular. En mi opinión, en estos momentos vuelve a estar de plena actualidad.

SALUD. Nadie dudará que estamos en una situación nunca vista (por nosotros): el mundo entero amenazado por un virus viajero. Su magnitud es tal, que ya ha producido más muertes que las bombas atómicas que dieron fin a la II Guerra Mundial. Pero es muy curioso, lo bien que soportamos las catástrofes diluidas en el espacio y en el tiempo.

La maravilla (una más) de nuestra especie, es que siempre se reacciona innovando y aumentando la eficiencia. Hace dos siglos que las vacunas se basan en nuestro ADN. Pues en esta pandemia hemos concentrado esfuerzos en el ARN. Una revolución en la salud que espero que poco a poco sea más conocida. Ya no se ataca a quien construye nuestro cuerpo, sino a los organismos que dan órdenes a los componentes de nuestro cuerpo. La revolución es de tal categoría que ya se mira con esperanza positiva el cáncer: ¿que unas células enloquecen e inventan otras funciones que no son las que se les supone? Pues el ARN da órdenes y las obliga a volver a sus obligaciones: un cáncer estaría curado.

DINERO. La pandemia ha originado una crisis económica de categoría desconocida. Todos los países se han puesto en marcha para compensar la falta de ingresos de montones de personas, de familias y de empresas. La reacción (en los países que pueden hacerlo) ha sido multiplicar su deuda y prestar recursos a los que dejan de tener ingresos. La Unión Europea, es el ejemplo más cercano y llamativo: la deuda, la que sea, lo importante es que nuestros ciudadanos tengan recursos. Y es curioso, que cuanto más se endeudan los grandes, menos interés proporciona la deuda. Prestarse entre poderosos con dificultades lleva los tipos de interés a cero. No hace falte que os recuerde, que este fenómeno moderno lleva a los bancos a plantearse cómo superviven. Unos bancos de madera en los muelles de los puertos italianos prestaban bolsas de monedas que se devolvían con interés. Era la banca. Ahora, tienen que prestar casi gratis e inventarse de dónde sacan direro. En la banca, como en muchos sectores económicos, hay que reinventarse el negocio.

AMOR. Cuando el mundo, en su inmensa mayoría, sufre las consecuencias de la pandemia se impone volver a sentir como obligados, términos como solidaridad, afecto, apoyo: amor. Todos los colectivos con recursos están obligados moralmente a ayudar a individuos o grupos que se encuentran fuera de la protección que tenían antes de la pandemia. Claro que la tarea fundamental es del Estado o de las grandes instituciones. Y que la cuestión fundamental es el pan y el techo, pero hay más. ¿Sabeis lo que impresiona ver en la Fundación Telefónica a unos emigrantes mal encajados aprendiendo informática como esperanza? Pues cada institución que puede que piense como demuestra su amor por seres humanos que sufren el terremoto sanitario.

El Sáhara: provincia de España.

| Luis Solana

Como tantos acontecimientos que no son recientes, ni tampoco antiguos, resulta complicado recordarlos.Por ejemplo, en estos días, en los que se vuelve a hablar de un extenso territorio en Africa para debatir quién debe administrarlo, pocos se cuerdan que fue una provincia española. He dicho bien: una provincia de España.

Recuerdo algunas fotos del que ahora es el Parlamento y antes las Cortes del Régimen de Franco, con las figuras de dos o tres «procuradores» cubiertos con amplias chilabas blancas. A su alrededor, figuras con traje oscuro o chaquetas de un uniforme que no era militar o uniformes militares de gala. Eran los «representantes» de todas las provincias españolas. Esos de las chilabas correspondian al Sáhara Español.

No me olvido de algunas fechas en las que tuve que enviar un cierto número de cartas, y el franqueo lo hice con un sello de Correos rectangular con un dibujo de un mapa con una leyenda: «Sahara Español».

Bueno, pues en 1976 el Gobierno de España abandona ese territorio tras una corta lucha y lo entrega a gentes y soldados venidos del fronterizo Marruecos. El Presidente de ese gobierno se llamaba Carlos Arias Navarro, el vicepresidente para Asuntos de Defensa, el Teniente General Fernando de Santiago; y el Jefe del Estado, Francisco Franco.Supongo que habrá historiadores que nos explique hoy cómo fue posible que el controvertido General Franco cediera, tras escasa lucha, una provincia de España. Y que las Fuerzas Armadas de ese tiempo, siguieran disciplinadamente la decisión, incluso disolviendo unidades creadas una veintena de años antes para defender específicamente ese trozo de España.

¿Creeis que hoy en día hay alguien en el Gobierno de España que esté dispuesto a conceder la independencia «por abandono» de algúna provincia española arriendo la bandera de España en instalaciones de esa provincia? Pues hubo un tiempo no muy lejano en el que hemos vivido esas escenas y nadie (por ejemplo ningún militar en activo o en la reserva) firmó ningún papel protestando de esa «ruptura de la unidad de España».

Estoy seguro de que hay civiles y militares que «explican» cómo pudo ocurrir tamaño disparate contra la unidad de España. La base del tremendo razonamiento anti-español es que «el Jefe del Estado estaba muy enfermo y no era momento para que las Fuerzas Armadas luchasen por la Unidad de España en un territorio controvertido».

Es decir, que esos militares retirados que defienden la unidad de España hoy (que ellos mejor que nadie saben que es imposible su ruptura), no son capaces de reconocer que hubo varios militares y civiles en España presididos por otro General, que cedieron una provincia de España rompiendo su unidad y nadie les llama traidores. Pero si un Gobierno ahora consigue apoyos a los Presupuestos (incluido al Presupuesto de Defensa) por una serie de políticos independentistas, puede ser llamado «traidor» o amenazado con la «fuerza».

Soy de los que creen que en España estamos muy cerca de que pronto NO tengamos grupos de militares que parecieran echar de menos el «fascimo español». ¿Que seguramente habrá más militares conservadores o de derechas que progresistas o de izquierdas?, será un hecho muy probable.Y eso ¿a quien le importa?: cada español vota libremente a cualquiera que (sin duda) le deje seguir votando.

Simplifiquemos la educación.

| Luis Solana

Creo recordar que, desde nuestra Democracia, no ha habido una Ley que haya sufrido tantos cambios como la de Educación. Quizás algún tema de Tráfico; pero dudo de que con categoría de Ley.

La Educación es un fenómeno sicológico eterno: mis hijos no tienen que cometer los errores que yo cometí; mis hijos tienen que saber tanto como yo sé; mis hijos tienen que conocer cosas que yo no conocí. Y así, cada vez que aparecen nuevos padres de niños en edad escolar.

Por cierto, donde pone niños se debe leer indistintamente: niñas.

Tranquilos: esto no va a cambiar en nuestro país nunca; lo que hay que hacer es aceptarlo y tratar de simplificar conceptos para reducir el debate de la Educación. Y luego cada Gobierno a su aire.

Os propongo reducir durante una veintena de años los debates básicos. Dentro de veinte años volveis a la cuestión.

Tres asuntos son críticos para tener una juventud bien educada y solidaria.

1º Geografía. Es fundamental que un niño sepa donde está y quién hay a su alrededor. Muy rápidamente se preguntará ¿y por qué estoy aquí? E inmediatamente aparece el siguiente tema básico: la Historia. Y todo sin esfuerzos memorísticos y sin grandes lecturas: todo debe empezar con un mapa. Luego, el profesor y el niño debatirá para conocer todo lo que puede enseñar un mapa.

Geografía, Historia, Literatura, Religión, Naturaleza,Medicina, Clima,Razas y así hasta mil cuestiones que todas se desprenden, se aprenden y se disfrutan a partir de un mapa de geografía.

En una casa donde no haya un gran mapa del mundo (ocupa muy poco en una pared), los niños nunca sabrán sin esfuerzo un montón de asignaturas que, sin un mapa, asustan.

2º Matemáticas. Lo más difícil para un niño suelen ser las Matemáticas. Todo lo que se estudia en el punto 1º al niño le entra muy pronto en la sección «Lógica», pero las Matemáticas requieren algún cambio mental para encontrarlas también lógicas. ¡Ojo! que son casi tan longevas como la Geografía, pero la Geografía la tocas con las manos y las Matemáticas las tienes que tocar con la cabeza; y a eso se puede llegar sólo (repasa la Historia) si un maestro ayuda, acelera y facilita lo obvio.

3º Idiomas. El invento de los humanos de un idioma amplio y omnicomprensivo, fue algo revolucionario. El problema es que esa maravilla se les ocurrió a millones de seres humanos en toda la geografía. Y si quieres saber y conocer tu mundo tienes que saber y conocer algún idioma más que el tuyo. Tú mira el mapa y descubre con qué gran parte del mundo no podrías entenderte. Pues a aprender.

Aquí, por ejemplo, no podría entender que un niño no supiera bien español e inglés. Durante unos cuantos años, su futuro dependerá de que sea capaz de entender esos dos lenguajes. Y luego, vaya usted a saber. Pero estad atentos.

En más de medio mundo, la Educación empieza por el 3 y termina por el 1 (si llega). ¿No puedes ayudar a ordenar todo esto que va a cambiar mucho pero que puede tener un orden aceptado, simple, agradable y útil?

Tranquilos: la mediocridad nos salvará.

| Luis Solana

Yo os entiendo a todos los que os acercais por mi casa para recordar la categoría intelectual de aquel compañero a compañera. O de aquel Ministro o Ministra. O de de aquel historiador o pensador de hace años.

Casi todos ponéis delante de mi mirada política la mediocridad de los responsables de nuestra Democracia, hoy. Vamos a ver si podemos coincidir en un debate tan áspero.

Que la inmensa mayoría de los responsables de la gestión política, hoy, son más bien mediocres, es cierto. Quiero decir: coincido con los que opinan que nuestros dirigentes políticos ahora son mediocres.

Y existe un cierto pesimismo ambiental de «a dónde nos van a llevar estos».

El Gobierno no actúa como un Gobierno; los partidos no son capaces de definir sus ideales, sus sueños o sus programas. El Gran Slogan es «Depende».

¿Pero y si os transmito la esperanza de que gracias a esos dirigentes mediocres vamos a salir mejor de lo esperado de esta doble crisis: médica y económica?

«Dorada medianía», AUREA MEDIOCRITAS. «Dorado término medio»

Los romanos ya nos avisaron de que alejarse de los extremos nos lleva a un estado ideal lejos de cualquier exceso. Y allá vamos. ¿Un Gobierno es UN Gobierno? Nada de eso; eso es un dogmatismo extremo: cada Ministro puede matizar de forma tal que nadie sepa qué defiende EL Gobierno. Pero la ventaja de unos mediocres es que nunca llevarán sus ideas hasta extremos desgarradores: las ideas mediocres nunca producen rupturas con aspecto de irremediables.

Los Presupuestos se van a pactar con votos suficientes, aunque hoy cueste pensar quiénes firmarán tan importante Ley. Pero dad por seguro que tendremos pronto Presupuestos. Serán mediocres, pero tendremos un instrumento legal que nos falta hace más de dos años.

Al llegar aquí, algún amigo letrado me cita algo de Aristóteles, de Horacio hasta de Terencio. Pero sigo creyendo que mi interpretación de la mediocridad griega y latina nos debe llenar de optimismo.

Eso del «aurea mediocritas» de nuestro tiempo nos va a hacer vivir mejor. Ya lo veréis.