Meditación sobre armas

Publicado el 4 de Septiembre de 2007

Hay una campaña contra las bombas de racimo. Francisco Polo lo ha resaltado por aquí y ha pedido apoyo. Rosa J.C. ha recogido el guante y ha reforzado su idea. Algún debate se ha creado. Pero tengo la impresión de que discutir sobre armas y muertes es muy difícil. Es lógico. La recordada Lady Di ya publicitó también el peligro de las minas. Pero intento lograr que los que luchan contra las armas entiendan que primero hay que luchar contra las guerras.

La I Guerra Mundial hizo odioso el gas. La yperita dejó ciegos a muchos europeos. Incluso Hitler sufrió sus efectos. Pero el gas daba más miedo que producía muertes. Lo que verdaderamente sembró de cadáveres Europa fue la ametralladora. Ese arma se perfeccionó hasta extremos increíbles entre 1910 y 1930. Aún andamos usando metodologías de entonces.

Cuando empezó la II Guerra Mundial todos los soldados llevaban una máscara antigás en su equipo. Nunca la tuvieron que usar. De los 30 millones de muertos enterrados en Europa ni uno sólo lo fue por gas.

El uso del gas en las guerras está condenado por acuerdos internacionales. Resulta casi una burla para los muertos a balazos.

Los enemigos de ciertas armas (dios mío, ¿sólo de ciertas armas?)  plantean que hay que suprimir las armas que siguen eficientes después de un conflicto. Ahí me uno al esfuerzo (seguramente inútil).

También me gustaría que hubiera un pacto internacional por el cual las minas tuvieran fecha de caducidad. Pero eso -me temo- que es militarmente imposible. Cuando un soldado coloca una mina quiere que sea eficiente hasta que el conflicto termine. ¿Sabe el soldado cuándo va a terminar el conflicto? No. Luego la mina puede estar activa hasta el imprevisible día que haya paz.

Los movimientos contra las armas de larga eficacia lo que tienen que hacer es financiar y coordinar capacidades de destrucción de viejas armas sobre el terreno. Fomentar prohibiciones está muy bien (yo mismo firmo lo que sea) pero ese camino tiene un componente de sedante de conciencias que me inquieta.

Los desastres de la guerra se resuelven por dos medios: 1º que no haya guerras; 2º que los restos asesinos se puedan eliminar.

A mí me parece que lo sensato es luchar en los dos terrenos.


(Sin valorar)

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20 Comentarios

      1. Jorge Aspizua comenta:

      Queridos amigos:

      El problema no es la bomba de racimo en si, sino el tipo de ??uvas? -cargas- que lleve. Hay países que las fabrican con unas con unas cargas y no con otras.

      Ya os adelanto que será un asunto largo la supresión de las mismas. Y servidor, para algunas de las ??cargas? o ??uvas? tiene vistas algunas alternativas.

      Sospecho que, a lo sumo, se logrará con la supresión de las llamadas bombas de racimo la incorporación de otros sistemas más eficientes.

      En todo caso, como las minas antipersona y antiblindado ??limadas? para que actúen contra la gente, el problema no es tenerlas sino quién las tiene y si las usa: la mayoría de las minas, de los IED??s y de ??trampas para bobos? las ponen hoy los llamados insurgentes y terroristas, incluída ETA. Y las hacen en su casa.

      Le daré vueltas al asunto.

      Jorge Aspizua Turrión

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      2. Orihuela comenta:

      Conozco personalmente a profesionales dedicados especialmente a desactivar minas y no les gusta la prohibición sobre las mismas. ¿por qué? Pues por que antes se compraban cuatro minas antipersonal por un dolar o menos y con mucha facilidad para encontrarlas en el mercado. Además, todas estaban clasificadas y se fabricaran para que explosionaran pero, también, para ser muy fácilmente detectadas y desactivadas (es sencillísimo desactivar una mina). Es lógico, la exportación puede hacer que esas minas se vuelvan en nuestra contra y, además, el efecto disuasorio de la existencia de las minas es más poderoso que la propia detonación. Si obligas a una unidad a parar para limpiar un campo ya has sacado parido a esas armas. Normalmente en un campo de minas sólo cae un soldado. Después las desactivan.
      ¿a qué viene todo esto? Pues a que ahora, con el control y las campañas contra las minas, esos profesionales se encuentran los terrenos (Líbano, Afganistán, Bosnia, Kosovo, Congo, Centroamérica, Haití…) sembrados de artefactos de fabricación casera, difíciles de desactivar y localizar por que en el mercado ya no es fácil encontrar artefactos convencionales`para comprar. Además, son muy atractivos para los niños. A un niño le puedes enseñar a identificar una mina convencional, casi todas son iguales. Pero lo otro es muy complicado, casi imposible. Y los restos asesinos, como los llama Luis, quedan ahí, más asesinos que nunca.
      Así que una resolución loable y, en apariencia, muy deseable, se ha convertido en una trampa mortal.
      No se acaba con las guerras con campañas contra determinados armamentos. Ojalá fuera así. No sé cómo se acaba con la guerra. Pero deseo que alguien encuentre el camino.

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      3. Dulce Virginia comenta:

      Buenas,

      Para todo camino hay que dar un primer paso. Un primer paso, por pequeño que fuese, que no ha dado nuestro Gobierno en cuatro años.

      España sigue vendiendo armas a dictadores y países terroristas.

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      4. Diego Cruz comenta:

      Desde mi ignorancia supina, creo que el principal problema son los intereses que hay puestos en este gran mercado mundial. ¿Alguien va a estar dispuesto a renunciar a sus ganancias para beneficio de la Humanidad?. Lo dudo.

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      6. lluis gamell comenta:

      En relación al armamento recomiendo lectura del estudio que ha presentado el Instituto de altos estudios internacionales de Ginebra: Small Arms Survey. Destaca que en el mundo hay 875 millones de armas de fuego, de las cuales 650 millones están en manos de particulares. Y lo más sorprendente, los ciudadanos de EUA poseen unos 270 millones de estar arnas, con un promedio de 90 armas por cada 100 personas. El negocio se estima en unos 4000 millones de dólares, de los cuales un 40% corresponde a municiones. El negocio de las armas tiene dos mercados diferenciados: el mercado de consumo particular i el mercado de los conflictos. Quien se lleva los beneficios de este negocio?

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      7. Orihuela comenta:

      De acuerdo con Dulce Virginia. En los últimos 3 años (sí, los últimos tres años…) hemos dotado a Marruecos de carros de combate M60 (no son lo último pero son plenamente válidos) y vehículos semiblindados VAMTAC (lo último) a precios irrisorios. Hemos reforzado su ejército en el Sahara de una manera bastante importante, muy importante, frente al Polisario. Claro, ahora Argelia nos corta el gas…..

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      8. Dulce Virginia comenta:

      …y Venezuela, e Israel, y países de Asia central. Me gustaría retar al anfitrion a debatir sobre el Sahara.

      Lo de Argelia…., la verdad es que estamos teniendo (como mínimo), mala suerte con los ministros de Industria.
      Lo de la OPA de Endesa fue triste, y si se confirma lo de Argelia (leed hoy el Confidencial al respecto), se confirma también que el Gobierno no se entera de nada en la ordenación del sistema energético.

      El precio de eso ha sido alto, y lo puede ser más si se pierde el control de un proyecto estratégico como la conexión de Argelia.

      No hay política industrial ni energética definida. Ni siquiera para criticarla.

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      9. Simio comenta:

      Si no hubiesemos construido mas centrales nucleares nos importaria un pito que argelia nos cortara el gas.

      Respecto a la reflexion sobre los distintos tipos de armas (¿hay armas humanitarias?) es similar a un debate sobre si es mejor la silla electrica que la inyeccion letal o la guillotina. La cuestion no es esa.

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      10. Sobria Ebrietatis comenta:

      ¿Y cual es, exactamente, la cuestión? Siempre nos dejas tus razonamientos inconclusos, Simio.

      ¿O es un haiku?

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      11. Dulce Virginia comenta:

      Simio, si hubiese más centrales nucleares, no necesitaríamos el gas de Argelia. En su momento (fin de los 80) se optó por la energía térmica en vez de la nuclear, y se impulsó la construcción de centrales de ciclo combinado cuyo combustible es el gas natural (más limpio y barato que el fuel o el carbón). En España hay poco gas, por lo que hay que asegurarse el suministro. Eso se consigue de dos formas:

      1- Con contratos a largo plazo como el que nos suministra gas argelino a través del gasoducto de Algeciras (buenísima operación capitaneada por Alfonso Guerra)
      2- Siendo dueños de las tuberías, para que el dueño del gas tenga que “pasar por el aro”. Eso es lo que se intentaba hacer con el acuerdo Sonatrach-Repsol. Si Sonatrach se compra el gasoducto, estamos jodidos, porque Argelia tendrá el gas y la tubería.

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      13. Luis Solana comenta:

      Es muy curioso lo difícil que resulta que en los asuntos de Defensa y Fuerzas Armadas se discuta con racionalidad. Una vez que todos coincidamos en que no nos gustan las guerras empieza el debate de verdad. Por ejemplo ¿podemos coincidir que si hay una guerra se mata y se muere? ¿Podemos estar de acuerdo en que las armas se fabrican para matar? Y más. Todo muy “antipático”, ya lo se, pero con su propia lógica.
      Me parece bien una campaña contra las bombas de racimo pero me hubiera gustado más una campaña para limpiar los antiguos escenarios bélicos de las armas que siguen siendo letales después de un conflicto. Un fusil no es letal tras una guerra, las bombas sin explotar, las minas y demás artilugios parecidos sí lo son. Un fondo internacional para esta labor sería mucho más realista que prohibir ciertos instrumentos de muerte que siempre habrá alguien que los quiera y otros que los fabriquen.
      Ojalá siga el debate.

      LUIS SOLANA

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      14. Santi Benítez comenta:

      Bueno, yo voy a hablar desde mi experiencia.

      Las minas, que aunque bien dice Jorge Azpizua existen las mal llamadas anticarro lo normal es que se limen para convertirlas en antipersona, tienen funciones bien definidas. Por un lado se señalaba por ahí arriba que sirven para retrazar el avance de un contingente militar, pero no es para lo que normalmente se usan. Las minas antipersona se usan para causar la mayor cantidad de bajas posibles y con coste humano y económico para el enemigo en contrapartida al poco coste que supone para quien las pone, ya que no suelen tener la carga suficiente como para matar a quien la pise o la manipule, sino para mutilarlo.

      En guerras como Bosnia, Chechenia o la misma Palestina este tipo de arma se utiliza para sembrar el pánico entre la población dotándolas de formas usuales como puede ser un juguete, un paquete de comida o, en el caso de Bosnia y Chechenia, puestas bajo un simple bidón o garrafa con agua. En el caso de Iraq y Afganistan las fuerzas invasoras de Estados Unidos utilizaron los paquetes sin detonar de las bombas racimo como minas antipersona. Me explico. Cuando una bomba racimo explota lo hace expandiendo varios paquetes de explosivo. Lo normal es que no todos exploten, por defectos en la fabricación o porque, simplemente, se configuran para que dos de cada diez sólo detonen a la manipulación. Lo que hacía el ejército estadounidense era tirar las bombas y al cabo de un tiempo hacer pasadas por los mismos lugares que habían bombardeado con paquetes de comida. Curiosamente los paquetes de comida tenían envoltorios muy parecidos a esos paquetes que no habían detonado, para ser exacto, de color amarillo con letras y números en rojo. Es decir, por cada 10 personas que conseguían una comida había una persona que perdía las manos.

      ¿Qué se consigue con esto? es muy simple, si se está luchando en un escenario en el que existe población civil se consigue que esa población se encierre en sus casas y no se mezcle con las fuerzas que defienden el terreno a conquistar. En el caso de Bosnia, teniendo en cuenta que no existían los suficientes efectivos para perseguir y eliminar a aquellos que huían campo a través, en este caso estamos hablando de un genocidio en toda regla, se utilizaba el reclamo del agua o de alimentos para eliminar y retrazar a los que huían. En el caso de Chechenia se buscaba causar la mayor cantidad de bajas posibles de la forma que fuera. Y el caso de Palestina es paradigmático porque sólo se busca causar el mayor terror posible entre la población palestina, máxime cuando el blanco de las minas en forma de juguete son los niños.

      Por desgracia, en cuanto a este tipo de armas, soy bastante pesimista. Mucho me temo que los conflictos cada vez se verán más en escenarios en los que haya población civil, con resistencia reducida contra grandes ejércitos bien pertrechados, y las bombas de racimo, termita y minas antipersona en todas sus variantes serán un arma de uso común. Si a ello le añadimos que son de fácil fabricación artesanal pues nos encontramos con que la resistencia también las usará.

      Y no queda ahí la cosa. En la invasión de Iraq hemos sido testigos del comienzo de uso de armas de radiación concentrada – el ejército estadounidense las llama balas anticarro- cuyas consecuencias posteriores son malformaciones en neonatos, etc, etc.

      Bajo mi punto de vista el problema no está en que armas se usen en un conflicto bélico determinado, porque eso es prácticamente imposible de controlar, la solución a este problema está en evitar de forma expeditiva si es necesario, el comienzo de dichos conflictos. La comunidad internacional tiene armas para ello, una de ellas la ONU, pero no hace demasiado, por no decir absolutamente nada, para usarlas de forma eficaz y pasando por encima de quien sea. Estados Unidos e Israel los primeros.

      ?o-~

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      15. Simio comenta:

      La cuestion es que deja mas muertos y mutilados (psiquicos incluidos) la propia guerra que las minas. Si yo fuera demagogo diria que las minas son el arma de los paises pobres. Las minas son baratas y faciles de utilizar. Para defender un territorio quizas sea mejor una escuadrilla de Eurofighter que lanza humanitarios misiles a 500 km de distancia. Pero los paises pobres no los pueden comprar, o lo que es lo mismo los paises productores ganan menos dinero vendiendo minas. Como resulta que tampoco pueden comprar minas pues asi los enemigos quedan desarmados o con deudas externas millonarias.

      Pero el caso es que Las exportaciones del sector industrial de defensa en España crecieron el año 2005 alrededor de 260 millones de euros, hasta alcanzar los 1.310 millones de euros, es decir, más de la tercera parte de la facturación total del sector, estimada en 3.310 millones. Eso si todo muy humanitario ¿han visto algun sindicato solidario y de izquierda pedir el cierre de las fabricas de armas? No porque sus afiliados irian al paro.

      Pero minas no, que lo dijo la leidi di con un niño negrito en brazos. Actualmente, sólo 15 países siguen fabricando (o no han renunciado a fabricar) minas antipersonales: China, Corea del Norte, Corea del Sur, Cuba, Egipto, Estados Unidos, India, Irán, Iraq, Myanmar, Nepal, Paquistán, Rusia, Singapur y Vietnam. Pero sigue habiendo guerras. ¡es que es tan dificil la coherencia cuando te tocan el bolsillo!

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      16. Sobria Ebrietatis comenta:

      Los sindicatos se ocupan de defender a los trabajadores, la moral la dejan para los curas.

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      17. Simio comenta:

      Sobria Ebrietatis: Si eso parece, pues no dicen ni mu. A pesar de que por ejemplo CCOO se define como un sindicato internacionalista, desde el cual fomentamos la solidaridad con todos los pueblos del mundo que luchan por las libertades democráticas, y con los refugiados y refugiadas, trabajadoras y trabajadores que padecen persecución por el hecho de ejercer sus derechos sindicales y democráticos es un sindicato pluriétnico y multicultural que lucha contra el racismo y la xenofobia, que promueve los valores del respeto, la tolerancia y la convivencia

      Te repito Sobria que ¡es que es tan dificil la coherencia cuando te tocan el bolsillo!

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      18. Dulce Virginia comenta:

      Los sindicatos hace tiempo que dejaron de defnder a los trabajadores. Afortunadamente, a las trabajadoras/es nos defiende el Estado. Aviadas estamos si en la economía global de l siglo XXI, nos tiene que defender la UGT.

      Sin lucha de clases no hay sindicatos. Acaban siendo ONGs para colectivos dsprotegidos, mantienen algo de poder en la industria pesada tradicional (de la que cada vez queda menos en España), y bolsas de votos cautivos de partidos y Gobiernos. Una pena, pero tendrán que reinventarse…

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      19. s.garate comenta:

      Y aún y todo hablamos de armas, de radiaciones de hechos físicos que se pueden eliminar, eliminar…
      Pero..¿.todas las repercusiones psicológicas, psiquiátrícas en mujeres, niños, hombres?
      ¿cómo cuantificarlas?¿cómo eliminarlas?.

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      20. Simio comenta:

      Dulce Virginia: Respecto a los sindicatos te olvidas de las administraciones publicas, los hay a cientos, tantos de “clase” como “amarillos”. Otra cosa es que sirvan para algo. Da la impresion que se autoalimentan.

      S.Garate: Es que siempre se olvida que quienes mas sufren los desastres de la guerra es la poblacion civil, y dentro de la poblacion civil los mas debiles, los pobres, las mujeres, los niños, los ancianos…

      A mi estas modas de campañas “minas antipersonal” “bombas de racimo” no se muy bien quien las pone en marcha y cual es su objetivo. Es como las campañas del colesterol… Que por cierto tambien lo hay del bueno y del malo ¡caramba como las armas!

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