Militares que necesitan hablar

Publicado el 5 de noviembre de 2009

Es algo que ocurre en todas las democracias asentadas y tenía que pasar (felizmente) en España algún día. Me refiero a los militares que quieren escribir o disertar o debatir en los más diversos foros sobre temas de su profesión o asuntos de su Ministerio. Lo novedoso es que ya no escriben sobre esos temas trascendentales que parecían amenazas a la Constitución o que pretendían interpretarla, no: ahora pueden ser columnistas expertos sobre temas que interesan a la ciudadanía. En España están empezando a aparecer unos militares recién retirados que necesitan hablar.

Hay tres grandes revistas en las que los profesionales de las armas pueden escribir sobre su tarea, su saber, su historia y cosas de este tenor, una por cada antiguo Ministerio de Tierra, Mar y Aire. Está bien que se conserven las tres. Por cierto que la de Tierra es la mejor para que un civil se entere de qué es eso de los conflictos armados; con la de la Armada se aprende poco de la guerra pero se conoce la Historia; la del Aire es un magnífico catálogo de novedades voladoras. Pero no hablo de estas revistas profesionales, hablo de periódicos, emisoras o sitios en la red.

Hemos tenido generales que nos han inquietado o enfadado (según los tiempos) con sus artículos o sus arengas. Eso ya es pasado. Ahora está llegando el tiempo de militares que opinan sobre todo lo que creen que entienden pero que no pretenden dejarnos a los demócratas una noche sin dormir. Sólo los que hemos estado durante años cercanos a los militares sabemos el inmenso paso adelante que significa para la convivencia esta nueva actitud.

Hay un militar que resulta un modelo de lo que está pasando: el general Pedro Pitarch. Al día siguiente de pasar a la situación de reserva publicó un artículo muy crítico con su antiguo Ministerio en EL PAIS y en el ABC. Tiene gracia que consiguiera encelar a dos diarios con el asunto hasta el punto que hicieran algo insólito en la prensa: publicar al mismo autor el mismo día.

El general Pitarch sigue apareciendo en los medios (ahora sólo en ABC) criticando hábilmente a los actuales responsables de los Estados Mayores. En principio no me parece mal; sólo recuerdo que criticar a un sucesor es muy delicado. En las empresas, está muy mal visto que un ex-responsable máximo  haga críticas públicas a quien le sucede. En esa gran empresa que son las Fuerzas Armadas es sorprendente que alguien que fue jefe critique a sus sucesores.

Nada me parece mejor para este mundo de la milicia, que los militares empiecen a hablar, a criticar, a opinar, a hacer más inteligible todo eso de las guerras a los ciudadanos españoles, pero sólo pido a los uniformados que quieran estrenar su pluma que no hagan ejercicios de siquiatría: si tuvieron que soportar errores de sus mandos cuando ellos también mandaban, que acepten que eso es parte de la disciplina; si ven ahora que se cometen errores que ellos nunca cometerían, que aconsejen; si creen que hay planteamientos equivocados, que avisen.

Pero que pretendan disolver con ácido inteligente lo que significa una estructura civil-militar construida con mucho esfuerzo entre todos, no es de recibo.


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17 Comentarios

      1. gilgamesh comenta:

      Los ejércitos, don luis, como organizaciones cabezonas que se niegan a aprender de sí mismas, olvidan una de las mayores verdades en el mundo laboral:

      Cuando un empleado nos abandona, no sólo se marcha todo lo que hemos invertido en su formación, sino que también se marcha todo lo que sabe de nuestra organización.

      El caso de general pitarch no es sino uno más de entre los miles de casos de SERES HUMANOS que, una vez se libran de las cadenas de la disciplina y se liberan de la mordaza mediática del cargo que desempeñaban, puede ( y se les permite hablar) de muchas de las cosas de las que habla cualquier tertuliano televisivo actual, y a veces, hasta con tres veces más conocimiento de causa que los acostumbrados tertulianos ex-húmedos que hace treinta años que no se calzan un uniforme o las tertulianas que conocen los temas ultrasecretos de defensa bien por confesiones en ágapes varios, bien por engargos continuos de filtrar informaciones que defensa no puede hacer directamente ( por ejemplo, el caso kosovo).

      Por tanto, el hecho de comer a diario con cotroneles y generales les ha dado alas a muchos de ésos ” expertos tertulianos” en materias de las que conocen sólo sesgada y parcialmente la realidad que se vislumbraría si se hubiera estado metido en el ajo, cosa que ninguno de los mercenarios de la pluma y la palabra que nutren las parrillas televisivas y radiofónicas ha hecho: pudrirse en una garita o estar en un centro de decisión militar.

      Usted al menos tiene el conocimiento de causa ministerial que le proporciona su hermano, su experiencia, su cercanía al estamento mi8litar y el foro que preside, pero no lo olvide, todo éso son sólo rondas periféricas a un edificio en el que otros trabajan y conocen los entresijos.

      No obstante, comprendo el tremendo terror que produce que los militares hablen, no sólo por que su análisis pueda ser acertado, sino que por ampararse en ” la omertá” impuesta por la clase política a la militar, existe la costumbre de corromper primero al militar ( desde el sargento chusquero con el presupuesto de la cocina, hasta el general que se lo lleva de la unidad entera) y después respirar confiado en que se lleve la omertá hasta la tumba, sin denunciar a los corruptos y a los corruptores que pueblan determinados aspectos de la vidilla militar.

      Hay miedo, miedo terrible a que los militares hablen, pánico a que hablen de valores de unidad nacional, sacrificio o servicio al ciudadano con derechos ( mismos derechos que ellos no disfrutan pero han jurado proteger), pánico a que sus comentarios calen hondo en la sociedad, pero mayor es el pánico entre la clase patricia-empresarial a que salgan a la luz trapos sucios que sólo un general de EM puede conocer, de ahí su artículo, don luis, no me cabe la menor duda.

      Hay otra forma de perder el pánico a que los militares hablen, don luis: erradicando la corrupción en las filas de defensa SA y entre la clase política y empresarial que está amasando fortunas con el ejército. Pero claro, éso hoy no toca, lo mejor ( y más rentable para algunos) es que los militares, sencillamente, les sea amputada la libertad de prensa de manera vitalicia para que no hablen.

      Un saludo.

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      3. Australis comenta:

      “Con la Armada se aprende poco de la guerra, pero se conoce la Historia”.
      INCIERTO EL CORRELATIVO,

      Sr. Luis Solana:

      ENTÉRESE: Solamente 20 años después de ser derrotada en la batalla de Trafalgar; el 28 de marzo de 1825, la ARMADA se agenció un Real Decreto mediante el cual su residual plantilla de incompetentes e impresentables marinos españoles se tornarán en meros bucaneros; traficantes de esclavos, vulgares mercenarios al servicio de los Estados Unidos; y, de lo que NADIE se habría enterado en la Metrópoli. Aquellos marinos; y, sus descendientes, quienes los sucedieron, los vencidos-ganadores del Desastre de 1898 [se FORRARON con la pérdida de las últimas Colonias] se han cuidado muy mucho de que los españoles conozcan la catadura moral de aquellos sinvergüenzas; de su deleznable linaje, no obstante las inmerecidas laureadas y homenajes que todo un pueblo ignorante les otorga.

      No; Sr. Solana: con la ARMADA, con los hijos de aquéllos mandándola, es imposible que los españoles conozcan la historia.

      Para enterarse de nuestra historia, del centenario 1800-1900 hay que investigar en las universidades americanas, aquí no encontrarán nada; éllos, los marinos, y los curas lo han BORRADO y MANIPULADO, absolutamente TODO.

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      4. Fernando García comenta:

      ¡¡¡Albricias!!!
      ¡¡¡ Ya era hora de que cambiara el tiempo en España!!!
      En el Sur la noticia nos ha puesto muy felices.
      Buenas noches.

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      5. Australis comenta:

      Don Fernando:

      Aplíquese el cuento; usted tampoco la conoce principalmente por se cercanía con dios y su iglesia “católica” aunque italiana.

      nb. para su información, Joseph Pulitzer y William Hearst, terminaron haciendo amigos y grandes negocios con los almirantes “gloriosos” que ha dado su querida e ignorante España: europea tierra de ciegos por la fe.

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      6. Aypenapenitapena comenta:

      Como le dije don Luis en “El Plural”, cuando habla de militares usted tiene que diferenciar las dos milicias que hay en España. La que proviene de la casta superior y la de abajo. A la de abajo estos problemas le pillan de lejos. La casta superior o brahmanes, esos callan mientras pillan cacho. En cuanto dejan de mamar, rajan contra todo lo que se mueva. Ya sabe usted aquel dicho socialista de que “el que se mueve no sale en la foto”. Pues estos igual. Pero cuando ya no son llamados para participar del retrato pues a rajar del fotografo, del escenario y del enfoque.

      Y todo desde mi punto de vista viene dado por que en España los militares se han sentido casta aparte. No están integrados en nada.
      Me da envidia ver como en EEUU se jubila Wesley Clark y puede integrarse en la sociedad civil sin problemas, escribe libros, opina…etc incluso aspira a Presidente. En España es impensable. Creo que los militares españoles no están preparados para la sociedad civil. Y la culpa es de ellos. Solo de ellos.
      Se quieren sentir diferentes. (Habrá excepciones). En España aún hay miedo a la palabra “militar”.
      Y si en algo estoy de acuerdo con usted es que son tan imprescindibles como los médicos. El problema está en que hay que empezar ya a eliminar de la sociedad ese miedo y los primeros que tienen que cambiar el enfoque son ellos. Otra cosa es que les interese.

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      7. Observador comenta:

      Don Luis.

      Le creo cuando dice ha estado muchos años cerca de militares y de la importancia de sunueva actitud que sin duda no proviene exclusivamente de sus conocidos.

      Los militares no necesitamos hablar puesto que ya lo hacemos todos los días. Lo que la mayoría de los militares necesitamos, fundamentalmente los de “abajo”, es un nuevo orden o relación con el Estado dónde se reconozcan nuestros derechos. La situación conocida hasta ahora era insostenible.

      No llego a entender su última afirmación en el sentido de que alguien pretenda disolver la estructura civil-militar actual. Yo no lo veo así. Lo que si parece claro que esa estructura se ha construido mediante pactos entre unos y otros con determinados intereses mutuos. Pactos en los que unos pocos militares han podido salir beneficiados en perjuicio del resto. Pactos dónde también han entrado cuestiones profesionales, sociales y económicas que nos han afectado a todos los militares.

      Tengo la esperanza de que en el futuro esa situación cambie y podamos hablar verdaderamente de la necesaria integración en la sociedad civil que muchos militares deseamos y que desde algunas asociaciones profesionales promovemos.

      Un cordial saludo.

      http://www.aume.org

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      8. gilgamesh comenta:

      6. Aypenapenitapena, los militares españoles son diferentes, por que la democracia los ha hecho diferentes, no se confunda, la culpa la tiene el recorte de derechos fundamentales y sólo ése recorte: los militares españoles son diferentes como diferente nos parece nelson mandela por haber sido preso político casi toda su vida, apartado de la sociedad.

      Y hay muy buenos ejemplos de militares españoles adaptaqdos a la vida civil, ahí tenemos el caso del ya fallecido general sáenz de santamaría, al que el gobierno encargaba sustanciosos informes por los que pagaba pingües sumas. En el extremo contrario tenemos al capitán jurídico don Federico Trillo Figueroa o a los contertulios televisivos como el señor Casado, ex miembro de la Unión Militar democrática ( UMD ).

      por tanto, creo que el problema no es la integración de los militares a la vida civil, sino el miedo a que se sepa la verdad sobre determinadas decisiones políticas que se hicieron pasar como órdenes militares.

      Un saludo.

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      9. mitrofan comenta:

      En una “democracia” construída en base a los silencios y concordante al ciento por ciento con lo marcado por el estamento militar en su momento, resulta hasta chocante que los militares quieran hablar.Pero en fin, todo lo que signifique libertad de expresión, bienvenido sea, que buena falta nos hace.

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      10. Aypenapenitapena comenta:

      Pues bien me lo pones Gigamesh. Habrá que integrarlos en la sociedad civil. El problema es ¿Se dejarán? ¿Querrán? Estoy casi convencido que la casta superior no quiere. La inferior, esa que dices a la que la democracia recorta derechos…esa casi en su totalidad querrá.
      Los militares necesitan hablar. Todos. No solo el General Pitarch. De hecho posiblemente el ha hablado a sabiendas que no iba a tener muchos problemas por hacerlo. Otra cosa es que convenga lo que dice o el sentido de lo que dice. Otros militares tanto de las Fuerzas Armadas como de la Guardia Civil de de las escalas básicas o suboficiales seguro que no tendrían tanta facilidad para expresesarse. Seguro.
      Sería interesante solo por poner un ejemplo de actualidad dejar exponer su problema en una tribuna pública al Teniente Ruiz de la Guardia Civil, militar él tambien, más que nada para oirle sus razones. Que luego se la den o se la quiten es otra historia. Pero ¿Por qué nadie le oye y al General Pitarch si?
      Tal vez estén esperando a que se jubile tambien. O lo mismo no es interesante lo que tiene que decir a juicio de otros. No lo sé. Pero haciendo honor al título del blogger, yo creo que el Teniente Ruiz, tambien necesita hablar. Como militar que es.

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      11. quintamala comenta:

      Dificil… muy dificil que el discurso de “los de abajo” consiga prosperar. Pesada…. muy pesada la losa que pesa sobre sus anchas espaldas durante décadas. Esto vá para largo… tan largo que no se vé el final porque, seamos realistas, a ningún sector de la sociedad le interesa. Tampoco los medios terminan de tener claro de qué estamos hablando.
      Las voces “autorizadas” acuden a ABC o El Pais y matan su aburrimiento con mensajes subliminales acerca de quienes les suceden o de lo que sea… Pero mientras tanto, mientras que sacian sus frustradas vocaciones literarias, los de abajo, redundantemente, siguen abajo.
      Y no es que quieran estar “arriba”, ni a la izquierda ni a la derecha, no: Simplemente quieren dejar de ser manipulados o lesionados en sus esenciales derechos.
      Simplemente quieren que su trabajo se valore en función del mérito y la capacidad y no en función de su afinidad con los de “arriba”. Ellos no quieren titulares en diarios de primera línea sino que se cumplan las reglas del juego que practican hace muchos años, sin “arbitros” caseros ni públicos hostiles movidos por “cuartos poderes”.
      Es mucho mas sencillo… tremendamente mucho mas sencillo. Solo hace falta quererlo ver o entender.

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      13. CONDELUNA comenta:

      No creo que se trate de una nueva vocación del militar, hablar, o de una moda o de una nueva motivación. Creo que simplemente se trata de que el esparadrapo que tapaba la boca después de más de treinta años se empieza a despegar. Y no lo hace sólo, sino que existe un movimiento creciente para que así sea.
      Sí, es cierto que tenemos a los que hacen sus pinitos de vez en cuando -ahí tenemos al valeroso general Mena que a dos meses de irse se explayó-. Pero lo cierto es que, hasta ahora, esos pequeños pasos de esos “militares” no han sido más que pataletas de políticos frustrados, bien porque se lo han creido siempre, o porque se les ha pegado durante el generalato. He entrecomillado “militares” porque se tiende a creer (y en este articulo de Luis Solana se trasluce) que militar, con mayusculas, se es de oficial para arriba y así han de ser ellos quienes ostenten la expresión de los ejército.
      La verdad, a mi la opinión política de un militarote me importa bastante menos que la de mi hijo de 8 años.
      Me interesa más el militar que habla de los interese de las Fuerzas Armadas, de sus integrantes y de los que a día de hoy hablan en favor y por sus compañeros defendiéndoles en un estado represeor de derechos. Estos si que me importan. Estos que en los últimos cuatro años han sufrido persecución, y privación de libertad por hablar defendiendo los derechos de sus compañeros.
      Curiosamente, estos no eran generales, ni oficiales, curiosamente eran y son suboficiales.
      Curiosa la sociedad que nos ha dado la Transición, dónde vemos extraño que un militar hable. De todo lo que hemos tenido que tragar los militares como pago a una transición en paz (curiosa forma de transformarnos) ahora se nos resarce con el contínuo abandono de los derechos profesionales con los que acudimos a un ejército ya en democracia defensor de valores, entre los que se encuentran algunos que aún nos niegan.
      Mucho tenemos que hablar y el próximo 13-D así lo haremos.

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      14. quintamala comenta:

      Muchas cosas se pretenden decir el dia 13D. Demasiado tiempo sin hablar para que ese día se diga todo lo que se tiene que decir. Las cosas tienen que ser dichas en despachos y en reuniones… No en la Castellana y en unas horas (que tambien). Nuestros ciudadanos, esos a los que servimos, no tienen necesidad alguna de pasar por todo eso. ¿Se puede evitar?…

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      15. Fernando García comenta:

      Comunicar lo que llevamos dentro es muy bueno, si no se lesiona con lo que decimos a nadie. Hacerlo es un DERECHO. La SENSATEZ nos marcará la frontera. El RACIOCINIO, impregnado de LIBERTAD, nos dirá si hay que cruzarla o no.
      Cuando la persona pertenece a un colectivo, el caso del teniente general Pitarch, su responsabilidad es muy grande. No la elevo por ser general y sí por pertenecer a un grupo humano, sea el que sea, dentro del cual su misión era ser FARO. Todos los colectivos están expuestos a la crítica de la sociedad española y la obligación de cualquiera de sus miembros es ser corporativo, para ello deberá de defender sus temas profesionales con energía cuando esté en público y luego hacer en privado las críticas, si procede hacerlas.
      No sé por qué debemos de olvidarnos del planteamiento anterior cuando, por jubilación, abandonamos el colectivo.
      Si este señor ha ejercido la CRÍTICA ahora, como nos dice D. Luís, su proceder no lo comparto. Hasta aquí coincido con el ponente, el asunto no me ofrece duda.
      Ahora voy a intentar ser OBJETIVO.
      De él he encontrado un currículum impresionante, no sé si se podrá tener más amplio. Por lo anterior he deducido que debe de ser un señor preparado y que cuando escribe de un tema no lo hará cortando y pegando. Aquí lo lamentable, lo apuntaba GILGAMESH, es que ahora que está bien preparado se nos haya marchado.
      El escrito mencionado no lo he encontrado y sí este texto con los aspectos más relevantes:
      1.- Aboga por la aprobación del Tratado de Lisboa para que Europa cuente algo en las decisiones militares mundiales.
      2.- Critica que los cuerpos de batallas ya existentes son poco creíbles, sobre todo, por su escasa operatividad.
      3.- Critica que los cuarteles generales y unidades de fundamento genuinamente europeo no tienen una relación estructurada y formal con los órganos militares superiores de la Unión Europea.
      4.- Denuncia que no es legítimo apuntalar la OTAN a base de pisotear las aspiraciones europeas.
      5.- Propone que habría que redimensionar a la baja las estructuras de la OTAN.
      6.- Nos recuerda que la OTAN tiene un presupuesto de 2.000 millones de euros, más de 22.000 personas empleadas a jornada completa (para 66.000 personas en operaciones) y cerca de 300 comités diversos. Y que mucho de todo lo anterior está duplicado.
      7.- Denuncia las duplicaciones permanentes en todos los ámbitos de la defensa europea y la OTAN: “La nueva plantilla OTAN (en la que, por cierto, España ha salido regular- dice el autor) no disminuye precisamente el número de estrellas de generales y alimenta algunas estructuras ya superfluas, cambiando sus nombres y atribuyéndoles capacidades que ni tienen ni, previsiblemente, tendrán. ¿Y qué decir de la pléyade de grupos de trabajo y mentores de “generación espontánea” que, a lomos de los presupuestos de la OTAN (y nacionales), cabalgan alegremente de aquí para allá no se sabe bien para qué? Verdaderamente, todo esto sí que es una tremenda duplicación“.
      El autor concluye: “El artículo es una crítica cerrada y razonada al militarismo despilfarrador e inoperante de la OTAN y de la Política Europea de Defensa”.
      Mi OPINIÓN:
      1.- Ateniéndome a los puntos copiados considero que no deja de ser corporativo en su MINISTERIO y sí en otros ámbitos. No obstante opino, como D. Luís, que debía de haber escrito en esas revistas profesionales.
      2.- Creo lo anterior porque, como buen militar, debería de haber buscado la mejora del sistema cuando estuvo dentro y no darle al ventilador ahora que está fuera. Esta afirmación me lleva a estas interrogantes: ¿Las haría entonces a sus superiores y no fue escuchado? ¿No estará actuando como consecuencia de lo anterior?
      3.- El Sr. Orihuela nos ha regalado “AGORAFIA” y ahí encontramos el distinto comportamiento de tres ministros y la posible respuesta a mis interrogantes.
      4.- D. Luís escribe: “Al día siguiente de pasar a la situación de reserva publicó un artículo muy crítico con su antiguo Ministerio”. Si en el artículo mencionado hay otros temas más escabrosos, no lo sé, me atengo a los puntos anteriores. Según ellos el Ministerio no es criticado.
      5.- Si entendemos que la LIBERTAD de EXPRESIÓN debe de estar presente en este MINISTERIO, esas revistas no son el medio adecuado para practicarla. Llegaría a poca gente su práctica, no serviría para INFORMAR al gran público y, como consecuencia, nuestro ESPÍRITU CRÍTICO no se vería mejorado con esta parcela de la cultura. También necesitamos esta información para votar más libremente.
      6.- La DISCIPLINA militar es necesaria, pero he encontrado fuera de este espacio algunos comentarios muy críticos con el general, le reprochaban varias cosas y resalto: “Arrestaba a quienes no pronunciaba bien su apellido”. A eso, presuntamente, le llamo ABUSO y no DISCIPLINA; aunque en un juicio deben de ser escuchadas las dos partes.
      7.- Sin abandonar lo anterior creo que la regulación DEMOCRÁTICA en este MINISTERIO debería de ser ya una realidad. Todo consensuado y acorde con los tiempos en que vivimos. Así no tendrían que ir al 13-D, como informa CONDELUNA.
      Quien está sediento no puede beber de golpe todo el líquido que le demanda su déficit hídrico. Quien estuvo amordazado por la DISCIPLINA, teniendo la boca libre para gritar, sufrió la misma impotencia que el secuestrado. Cuando se recupera la normalidad, después de una vivencia restrictiva, el ser tiende a ser elocuente. Cuando esto ocurre, los que escuchamos o leemos, debemos de ser mudos el tiempo que haga falta; así sabremos qué nos quería comunicar; por qué lo hacía y podremos ser JUSTOS al responderle.
      Feliz fin de semana a todos desde el Sur.

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      16. Fernando García comenta:

      D. Luís mañana me marcho más al Sur, ya sabe que vivo junto a la “Torre vigía” de “Torrecilla”. Estaré un mes aproximadamente.
      Si se escapa por “Carabeo” durante este tiempo y desea que brindemos con una copa de vino en la mano, yo invitaré.
      Les seguiré desde un cíber y, si puedo, seguiré aportando algo.
      Saludos.

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      17. raralo comenta:

      Vaya por delante que soy suboficial de la Armada.

      D. Luis, yo quiero escribir, disertar y debatir, pero si escribo no lo leen, y si diserto no entienden mi lenguaje por lo que el debate para mí no existe.

      Cuando escribo creyendo solicitar algo justo, de antemano sé la respuesta y siempre es negativa, cuando intento disertar fuera de mi círculo más cercano (los suboficiales), veo que no nos conocen, y debatir ….. es imposible hacerlo contra un muro de incomprensión o un velo que distorsiona nuestra realidad.

      Los suboficiales de la Armada cuando disertamos y debatimos solo encontramos enfrente unos dientes blancos en perfecta formación dentro de una sonrisa amplia y benefactora, pero no nos razona, no intenta debatir para convencernos de nuestros errores y siempre nos da la razón, pero eso sí, cuando la mano que pertenece al cuerpo de esa sonrisa escribe, nos enteramos bien de lo que piensa esa cabeza que aloja a la sonrisa paternal.

      D. Luis, el miércoles día 18 del presente, se ha debatido en el Congreso las PNL´s presentadas por diferentes grupos políticos, yo escribí, diserte y con el que pude debatí, si repasa ese debate comprobará que ni una palabra, ni buena ni mala, sobre los suboficiales de la Armada.

      La Ministra anuncia a bombo y platillo en el “debate” de los PGE-2010 que queda arreglado el ascenso a Teniente de 2500 suboficiales, bien dicho, “ascenso a teniente”(no a Alférez de Navío) a todos los suboficiales del Ejército de Tierra y una pequeña parte de Aviación que puedan contar, en julio del 2013, con 33 años de militar de carrera y 56 años de edad, mire, aunque salga una ley que prorrogue esa fecha hasta el año 3000, ninguno de nosotros podemos cumplir esa dos condiciones a la misma vez y tenemos que ascender a Alférez de Navío/Teniente con la segunda forma de pasar a la reserva, que es con 33 años de servicio y 58 años de edad.

      Una simple consideración:

      No hay ningún suboficial de la Armada que se pueda beneficiar de la medida anunciada por la Ministra. Por lo menos tendrían que planteárselo, pero no disertan, no debaten.
      Un saludo cordial D. Luis

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